Una escalera, dos barrotes de una reja doblados para conseguir un pequeño hueco por el que colarse y unos minutos para apoderarse de un tesoro extraordinario y de enorme valor histórico. Los ladrones que la madrugada de este sábado se han llevado el Tesoro de Villanueva -un conjunto numismático de gran valor compuesto por 149 monedas de oro- del Museo Arqueológico de Badajoz han dado un golpe rápido y parece que planificado al milímetro. Aún es pronto para saber si podría tratarse de un encargo.
