

El trágico desenlace de la búsqueda de Katty Oosterlinck ha sacudido a la isla majorera. Tras días de incertidumbre, la Guardia Civil localizaba este pasado viernes el cadáver de la mujer de 56 años en el vertedero de Zurita, en Fuerteventura. La investigación ha terminado con la detención de su propio hijo, un joven de 22 años que ha terminado confesando el crimen.
Lo que comenzó el pasado 4 de mayo como una denuncia por desaparición en la localidad de Corralejo, se ha transformado en un suceso de una crudeza difícil de asimilar. Katty, de nacionalidad belga y residente en Canarias desde hacía más de una década, fue vista por última vez tras celebrar el Día de la Madre.
Hallan el cadáver desmembrado en el vertedero de Zurita
La investigación de la Policía Judicial dio un giro determinante cuando los agentes pusieron el foco en el entorno más cercano de la víctima. El joven, que según fuentes cercanas a la investigación arrastra problemas graves de adicción, levantó sospechas desde el primer minuto al negarse a participar en las batidas de búsqueda.
Las imágenes de las cámaras de seguridad de un establecimiento cercano mostraron al joven adquiriendo sierras, cuchillos y bolsas de plástico el mismo día en que se perdió el rastro de su madre. Ante la contundencia de las pruebas, el sospechoso terminó por derrumbarse y admitir la autoría del parricidio, indicando además el lugar donde se encontraban los restos mortales.
Una ejecución planificada el Día de la Madre
La reconstrucción de los hechos sitúa el ataque fatal el domingo 3 de mayo. Katty había pasado el día con una amiga y al regresar a su vivienda en Corralejo, se cree que fue atacada de forma sorpresiva por su hijo. Tras acabar con su vida, el detenido presuntamente utilizó las herramientas adquiridas para desmembrar el cuerpo, facilitando así su traslado en bolsas de basura.
Los restos fueron transportados por un camión hasta la planta de transferencia de Lajares y, finalmente, terminaron bajo toneladas de desechos en el vertedero de Zurita. Durante días, el cuerpo de la mujer belga permaneció oculto mientras la familia y los amigos de Katty difundían su imagen con la esperanza de localizarla.
Traslado al Instituto de Medicina Legal
Tras el laborioso trabajo de los efectivos en el complejo ambiental, el cuerpo ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Las Palmas. Los forenses deberán determinar ahora las causas exactas del fallecimiento y confirmar si el ataque se produjo con las herramientas descritas.
Este caso de parricidio en Fuerteventura deja una profunda huella de dolor en la comunidad de Corralejo, donde Katty era una persona muy integrada y querida. El detenido permanece bajo custodia policial a la espera de pasar a disposición judicial en las próximas horas, mientras el municipio intenta asimilar su perdida.
