

La Guardia Civil ha detenido a un hombre en Tenerife como presunto responsable de cinco delitos de daños relacionados con varios incendios registrados en San Miguel de Abona. Los fuegos afectaron a contenedores de basura, vehículos y una nave industrial, con pérdidas materiales que superan los 56.000 euros.
El arrestado, vecino de Granadilla de Abona, fue localizado durante un dispositivo de vigilancia. Los agentes lo sorprendieron cerca de una furgoneta de la que comenzaba a salir humo, junto a una nave industrial donde se acababa de declarar un incendio.
Según ha informado la Guardia Civil, el sospechoso intentó escapar a la carrera, pero los efectivos consiguieron interceptarlo y detenerlo minutos después.
Durante la intervención, los agentes encontraron entre sus pertenencias varios aerosoles y mecheros que, según la investigación, habían sido utilizados para provocar los incendios.
Una investigación que comenzó con varios contenedores quemados
Los hechos se remontan a julio de 2026, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de un incendio que afectó a varios contenedores de residuos en San Miguel de Abona.
Aunque inicialmente parecía tratarse de un suceso aislado y accidental, determinadas circunstancias hicieron sospechar a los investigadores que el fuego podría haber sido intencionado.
Los daños ocasionados en aquella primera intervención fueron valorados en más de 14.000 euros.
Las sospechas aumentaron en septiembre y octubre, cuando se registraron otros dos incendios en noches diferentes. En ambos casos, las llamas afectaron a vehículos estacionados en la misma zona donde habían ardido los contenedores.
Ante la coincidencia de los sucesos, los agentes del Puesto Principal de Granadilla de Abona iniciaron una investigación para determinar si existía alguna relación entre ellos.
Las pesquisas permitieron identificar a un hombre como posible responsable de los incendios.
Sorprendido junto a una furgoneta de la que salía humo
Con el sospechoso identificado, la Guardia Civil intensificó las labores de vigilancia y estableció dispositivos nocturnos para intentar localizarlo.
Durante uno de esos servicios, los agentes recibieron un nuevo aviso por un incendio declarado en una nave industrial de una zona próxima.
Al desplazarse al lugar, observaron una furgoneta estacionada cerca de las instalaciones de la que comenzaba a salir humo.
Cuando rodearon el vehículo, encontraron al sospechoso, que emprendió la huida al detectar la presencia policial.
Los guardias civiles salieron tras él y consiguieron detenerlo pocos minutos después.
Según la valoración facilitada por el Instituto Armado, los daños en la nave industrial y la furgoneta superan los 42.000 euros.
Esta cantidad, sumada a los desperfectos ocasionados anteriormente, eleva el importe total de los daños atribuidos al detenido a más de 56.000 euros.
El hombre ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial junto con las diligencias instruidas por la Guardia Civil.
