«Ni el propio Satán tiene tanto poder como el de Antonio Garrigós Lucas». Es la voz del propio tío Toni, el líder de la secta sexual de Vistabella (Castellón) y responsable de todo los que sucedía, la que pronuncia esta frase. «Él decía que, como era un enviado de Dios al igual que Jesucristo, le iba a suceder lo mismo. Por eso, para él, la Policía eran los romanos y, cuando llegaron, decía «he cumplido mi visión, vienen los romanos a por mí».
