La Fiscalía ha pedido una pena de ocho años de cárcel y 312.706 euros de indemnización a Raúl F. G., acusado de urdir una estafa piramidal con 47 víctimas en Canarias a las que prometió un negocio seguro de inversiones en criptomonedas. El presunto autor habría empleado tácticas de venta para engañar a sus clientes, muchos de ellos policías acostumbrados a detectar este tipo de fraudes, con que era una apuesta de alta rentabilidad. Después, se habría apropiado del dinero depositado para sufragarse una vida a todo lujo.
