Entrenaba a un equipo de fútbol femenino de la provincia de Barcelona en el que jugaban adolescentes de 14 años. Pero este miércoles está previsto que se siente en otro banquillo, el de los acusados, en la Audiencia de Barcelona. La fiscalía le atribuye los delitos de contacto con menores de 16 años para cometer actos de naturaleza sexual y de utilización de menores para la elaboración de material pornográfico. Por ello, reclama un total de 20 años de prisión y la prohibición de acercarse a las víctimas (tres de ellas jugadoras y una cuarta, de 16 años, que le ayudaba en las labores de entrenamiento), así como la inhabilitación especial para profesión u oficio vinculados con menores, según detalla el escrito de la acusación pública.
