El bebé presuntamente maltratado por sus padres presentaba, además de un hematoma en la «zona escrotal», otro hematoma facial —concretamente en la mejilla derecha— y una fisura anal cuando visitó el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona el 7 de marzo por «irritabilidad y taquicardia», según consta en el auto del juez al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. Los sanitarios que trataron al menor no vieron en estos signos indicios de violencia y, por tanto, no activaron el protocolo. Los médicos aceptaron el relato de la madre del pequeño, enfermera, que explicó que los hematomas genitales eran por una bolsa de orina que le colocaron en el Hospital del Mar. Por estos hechos, la Conselleria de Salut investiga a Sant Joan de Déu. La Audiencia de Barcelona mantiene al padre en prisión preventiva, pero ha dejado libre a la madre este jueves.
