Una pareja de proxenetas captabaa una veintena de mujeres y a un hombre de origen sudamericano y se lucraba al alquilarle habitaciones en dos chalés de la Playa de Palma. El alto nivel de vida de estos contrastaba con el exiguo dinero de la pensión contributiva de él y de la ausencia total de ingresos oficiales de su compinche. Agentes de la Policía Nacional les han detenido por los presuntos delitos de favorecimiento de la inmigración irregular y otro relativo a la prostitución.
