El joven de 28 años, acusado de los delitos de detención ilegal, lesiones en el ámbito de la violencia de género, amenazas graves, conducción temeraria y carecer del permiso de conducir, e injurias o vejaciones, ha aceptado todos los cargos de los que le acusaba la Fiscalía y las representaciones letradas de las dos víctimas: la exnovia del acusado y un amigo de esta, un conocido bailarín profesional de bachata. El procesado asume así las penas que interesaba la Fiscalía: 23 años y nueve meses de prisión además de abonar más de 180.500 euros por daños morales a las víctimas.
