El Juzgado de lo Penal Número 1 de Santa Cruz de Tenerife ha condenado por un delito de intrusismo profesional a una mujer que ejercía como podóloga en diversas farmacias de Tenerife sin poseer el título académico oficial habilitante ni estar, por tanto, colegiada en el Colegio Oficial de Podólogos de Canarias.
