

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado el fallecimiento de tres personas a bordo del crucero MV Hondius tras declararse un brote de hantavirus mientras navegaba por las aguas del Atlántico. La emergencia sanitaria ha obligado a activar una respuesta internacional coordinada de salud pública para contener la propagación de este patógeno, transmitido originalmente por roedores a través del contacto con sus fluidos (orina, heces o saliva).
El organismo internacional ha verificado los hechos a agencias como AFP y la cadena británica BBC, señalando que se están llevando a cabo investigaciones exhaustivas sobre el origen de los contagios. El buque, que se encuentra actualmente en el puerto de Praia, en Cabo Verde, tenía como próximo destino las Islas Canarias, una escala que ha quedado suspendida hasta que la situación sanitaria a bordo sea estabilizada por las autoridades competentes.
Las víctimas y el brote
Según los datos facilitados por la OMS, las víctimas mortales son tres personas con edades comprendidas entre los 69 y 70 años. El primer caso detectado corresponde a un hombre de 70 años, quien desarrolló síntomas de síndrome respiratorio agudo grave y falleció a bordo de la embarcación. Su cuerpo fue trasladado posteriormente a la isla de Santa Elena.
Poco después, su esposa, una mujer de 69 años, también contrajo el virus. Debido a la gravedad de su estado, fue evacuada a un centro hospitalario en Sudáfrica, donde finalmente falleció. La tercera víctima mortal se encuentra todavía en el barco, aunque no han trascendido más detalles sobre su identidad o nacionalidad.
Pasajeros hospitalizados e infectados
La situación médica en el MV Hondius sigue siendo crítica. Fuentes oficiales indican que un cuarto pasajero, de nacionalidad británica y 69 años de edad, permanece ingresado en un hospital sudafricano. Además de los fallecidos y el hospitalizado, se tiene constancia de al menos otras dos personas infectadas por el hantavirus.
Las autoridades sanitarias estudian en estos momentos los protocolos para el traslado de estos nuevos contagiados a instalaciones hospitalarias que permitan su aislamiento estricto. El objetivo prioritario es evitar el contacto con el resto del pasaje y la tripulación para frenar la cadena de transmisión.
Sin vacuna ni tratamiento específico
El hantavirus representa un desafío para la medicina actual, ya que no existe cura ni vacuna disponible. La infección en humanos se produce generalmente por la inhalación de aerosoles o el contacto directo con excreciones de roedores infectados. En el contexto de un crucero, las medidas de control se centran en el soporte médico de los síntomas y el aislamiento de los casos sospechosos.
El MV Hondius permanecerá bajo supervisión en Cabo Verde. El acceso a los puertos canarios queda condicionado a la evolución de los pacientes y a las garantías de seguridad que emita la OMS en el marco de esta crisis sanitaria en alta mar. El organismo ha reiterado que está “al tanto de los casos de síndrome respiratorio agudo grave” y mantiene la vigilancia sobre la embarcación.
