

La ruta canaria ha estado a punto de sumar una nueva tragedia este domingo. Un rescate en Lanzarote llevado a cabo durante las últimas horas de la tarde ha permitido salvar la vida de 55 personas que se encontraban a bordo de una neumática que presentaba signos evidentes de hundimiento. La rápida intervención de los medios de Salvamento Marítimo evitó que los ocupantes terminaran en el agua en una zona de especial complejidad.
Los detalles del crítico rescate
La alerta saltó cuando el avión Sasemar 103, durante sus labores de vigilancia rutinaria, avistó un movimiento sospechoso en el océano. Al aproximarse, confirmó los peores presagios: una lancha neumática se encontraba completamente parada y semisumergida. Uno de los balones de la embarcación estaba ya desinflado, lo que hacía que la estructura perdiera flotabilidad.
A pesar de la gravedad de la situación, los efectivos de emergencia confirmaron que, en el momento del avistamiento, no había personas en el agua, aunque la estabilidad de la patera era mínima. La tensión aumentó ante la posibilidad de que la neumática colapsara antes de la llegada de las unidades de superficie.
Operativo de emergencia
Inmediatamente, el centro de coordinación de Salvamento Marítimo en Las Palmas activó el protocolo de emergencia. Se movilizó de urgencia a la Salvamar Al Nair, que puso rumbo hacia las coordenadas facilitadas por el avión de reconocimiento. Tras una maniobra de aproximación precisa, los rescatadores lograron transbordar a las 55 personas a la cubierta de la salvamar, poniéndolas a salvo de forma definitiva.
El grupo, compuesto mayoritariamente por hombres y mujeres de origen subsahariano, fue trasladado al muelle de Arrecife. Durante el trayecto, el personal de Salvamento realizó las primeras asistencias, confirmando que la estructura de la patera estaba a pocos minutos de desaparecer bajo la superficie del Atlántico.
Traslado hospitalario en Arrecife
Una vez en tierra firme, el operativo de compuesto por Cruz Roja y el Servicio de Urgencias Canario (SUC) procedió a la valoración sanitaria de los recién llegados. En total, se atendieron a 56 personas (incluyendo el recuento final en muelle). Según informan las autoridades, el estado general de los rescatados era de fatiga y síntomas de hipotermia leve tras la dura travesía.
El punto de mayor atención sanitaria fue una mujer gestante. Debido a su estado de vulnerabilidad y al estrés sufrido durante el naufragio parcial, el personal sanitario decidió su traslado inmediato a un centro hospitalario para una valoración más profunda. El resto de los integrantes del grupo permanecerán bajo custodia policial mientras se realizan los trámites habituales en estos casos de llegada de inmigrantes por vía marítima.
Este nuevo rescate pone de relieve, una vez más, la extrema peligrosidad de las embarcaciones utilizadas en la ruta atlántica, donde el uso de neumáticas en mal estado está multiplicando los incidentes de hundimiento antes de alcanzar la costa canaria.
