Un año y medio de prisión es la condena que tendrá que cumplir un acusado que ha sido declarado culpable de un delito de coacciones. El acusado cortó la electricidad del domicilio en Palma donde residía su expareja, junto a sus tres hijos menores. El domicilio permaneció durante doce días sin suministro eléctrico, con las molestias que ello ocasiona, sobre todo, como es el caso, coincide con los meses de mayor calor.
