Tres ciudadanos georgianos se sentaron ayer en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife acusados de delitos de robo continuado en casas habitadas y receptación por los que la Fiscalía pedía, en caso de ser condenados, una pena de seis años y nueve meses de prisión para el cabecilla del grupo, y seis años y tres meses para los otros dos investigados.
