

Un episodio poco habitual ha sobresaltado la tranquilidad matinal en el litoral de Santa Cruz de Tenerife. Agentes de la Policía Local, adscritos al servicio específico de la zona de Anaga, procedieron ayer a la denuncia de un menor de edad tras ser sorprendido realizando pesca submarina en San Andrés.
La intervención requirió un despliegue coordinado. Ante la imposibilidad de avisar al joven desde tierra mientras se encontraba sumergido, los agentes solicitaron el apoyo de la embarcación de Salvamento y Socorrismo de Cruz Roja, con base en la playa de Las Teresitas, para lograr que el infractor saliera del agua.
Sin licencia y con un fusil de pesca Una vez en la orilla, los agentes comprobaron que el joven, de tan solo 14 años, portaba un fusil de pesca submarina y ya había logrado realizar dos capturas. Tras su identificación, la patrulla le informó de que la zona de San Andrés está catalogada estrictamente como zona de baño, donde esta práctica está prohibida por seguridad.
Al solicitar la documentación necesaria —licencia de pesca de segunda clase y licencia federativa con el seguro obligatorio—, los agentes detectaron que el infractor, debido a su edad, no puede legalmente disponer de dicha autorización. Según la normativa vigente, la práctica de esta actividad con fusil está sujeta a requisitos de edad y permisos que el joven incumplía por completo.
Denuncias y devolución de capturas al mar Ante la gravedad de los hechos, la Policía Local procedió a tramitar las oportunas actas administrativas por pescar en una zona no autorizada y carecer de los permisos obligatorios. Asimismo, los agentes contactaron de inmediato con los padres del menor para informarles de la situación y de la intervención realizada en la costa anaguera.
Respecto a las piezas capturadas, y ante la imposibilidad legal de custodiarlas o proceder a su depósito, los agentes procedieron a devolverlas al mar. El joven abandonó el lugar tras la formalización de las denuncias, en una jornada que la Policía Local de Santa Cruz utiliza para recordar la importancia de respetar las zonas de baño para garantizar la seguridad de los bañistas.
