

La Comisaría Provincial de la Policía Nacional en Santa Cruz de Tenerife se encuentra sumida en un auténtico caos tras una denuncia sindical que apunta directamente a la cúpula de mando. El sindicato Jupol ha elevado un escrito a la Fiscalía de Menores alertando de una situación insólita: el uso de celdas para menores detenidos como almacén improvisado de sustancias estupefacientes.
El conflicto ha estallado tras conocerse la presunta orden de Raúl Contreras, jefe de la Unidad de Coordinación Operativa Territorial (UCOP). Según relatan los funcionarios presentes en el área de calabozos, la instrucción se habría dado en términos literales y desafiantes: “Por sus huevos, esa droga se quedaba ahí”.
Inseguridad en las celdas de menores
Esta decisión, tomada supuestamente para gestionar el depósito temporal de droga intervenida, ha desatado la indignación en la plantilla. Desde Jupol advierten que esta práctica es “absolutamente inadecuada” para unas dependencias que deben cumplir con estrictos criterios de protección, seguridad y salubridad.
El sindicato subraya que utilizar las celdas de custodia de menores como almacén de droga no solo vulnera los protocolos de los derechos del menor, sino que compromete gravemente la seguridad de los agentes destinados en estas instalaciones. La falta de un espacio habilitado para los efectos judiciales ha derivado en una solución que los policías tildan de “chapuza” peligrosa.
Riesgos laborales: rotaciones cada dos horas
La toxicidad y el fuerte olor de las sustancias acumuladas en el área de calabozos han obligado a la propia Jefatura a emitir una “contraorden verbal”. En un intento de paliar los efectos nocivos, el Jefe Provincial de Operaciones (JPO) ha establecido medidas drásticas por riesgos laborales:
- Rotación forzosa: Los agentes deben abandonar su puesto y rotar en intervalos de dos horas con compañeros de otros puestos de seguridad.
- Ventilación precaria: Se ha ordenado mantener puertas abiertas para ventilar las instalaciones, una medida que, según los sindicatos, pone en jaque la seguridad del recinto de detenidos.
Denuncia ante la Fiscalía de Menores
Para los representantes de los trabajadores, estas medidas de “ventilación” son la prueba definitiva de que la escala de mando es consciente del riesgo para la salud que ha generado. Jupol considera “inaceptable” que la solución al almacenamiento de droga sea abrir las puertas de una zona de custodia.
Ante la gravedad de los hechos, el sindicato ha dado traslado de la situación al Comité de Seguridad y Salud, al Técnico Especialista en Prevención de Riesgos y, de forma prioritaria, ha solicitado la intervención de la Fiscalía de Menores. La organización advierte que esta “falta de control y planificación” en la gestión de la droga incautada en Tenerife no puede normalizarse dentro de la Policía Nacional.
