María Belén Fernández, de 52 años, la sexta víctima mortal de violencia machista en lo que va de año, había quedado para almorzar el domingo con su verdugo en la casa en la que ambos convivieron hasta su separación el pasado mes de diciembre en Mos (Pontevedra); pero, lejos de comer, Santiago Fernández, su exmarido, 15 años mayor que ella, acabó con su vida asestándole presuntamente varios golpes y aproximadamente una decena de puñaladas en tórax, abdomen y espalda.
