

La lucha contra el tráfico de sustancias estupefacientes en el Archipiélago ha dado un paso de gigante esta semana. La Guardia Civil, en una operación coordinada con el Servicio de Vigilancia Aduanera, ha logrado neutralizar uno de los puntos de producción y transformación de cannabis más activos del área metropolitana. Bajo el nombre en clave ‘Operación Hermit’, la Guardia Civil ha puesto al descubierto una finca que funcionaba como una auténtica factoría de drogas de diseño y derivados cannábicos.
La investigación, que arrancó el pasado mes de noviembre bajo la tutela de la Fiscalía Antidroga de Santa Cruz de Tenerife, ha culminado con la detención de un varón de quien la Guardia Civil ya tenía constancia debido a sus antecedentes por delitos de la misma naturaleza.
Éxito de la Guardia Civil en la Operación Hermit
El despliegue de la Guardia Civil en la zona fue masivo. Agentes pertenecientes a la Unidad de Análisis e Información Fiscal y Fronteras (UDAIFF) y a la PAFIF de Santa Cruz de Tenerife lideraron el asalto a la finca. La Guardia Civil sospechaba que el recinto no era una simple plantación de autoconsumo, sino un centro logístico donde se procesaba la materia prima para obtener productos mucho más potentes y lucrativos en el mercado ilegal.
Al entrar en la propiedad, la Guardia Civil confirmó sus sospechas: el lugar estaba equipado con tecnología para la extracción de resinas y la fabricación de derivados como el rosin y siropes de hachís, sustancias que requieren un conocimiento técnico avanzado y maquinaria específica.
El arsenal incautado por la Guardia Civil en la finca
La lista de materiales y drogas intervenidas por la Guardia Civil es una de las más variadas de los últimos meses en Tenerife. Durante el registro, los agentes de la Guardia Civil contabilizaron exactamente 696 plantas de marihuana en distintos estados de floración, lo que suponía una capacidad de producción continua para el mercado canario.
Sin embargo, lo que más llamó la atención de la Guardia Civil fue el hallazgo de derivados procesados:
- 700 plantas (696 registradas oficialmente) y más de un kilo de cogollos.
- 1.442 gramos de hachís de alta pureza.
- 9 gramos de rosin y 7 botes de sirope de hachís, productos con una concentración de THC muy superior a la habitual.
- 211 cigarrillos tipo porro, listos para ser vendidos de forma individual.
La Guardia Civil también intervino 1.500 euros en efectivo, presuntamente procedentes de las ventas ya realizadas, y material informático que está siendo analizado por los especialistas en delitos telemáticos del cuerpo.
Un detenido reincidente ante la Guardia Civil
El presunto autor de los hechos ha sido presentado ante la autoridad judicial competente tras ser interrogado por la Guardia Civil. Según detallan fuentes de la Benemérita, el individuo utilizaba la finca no solo para la siembra, sino como un búnker de distribución donde transformaba el polen en productos de alta gama cannábica para aumentar sus beneficios.
La Guardia Civil destaca que esta operación ha servido para desarticular completamente una “importante infraestructura de cultivo y procesado”. El trabajo conjunto entre la Guardia Civil y la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha sido clave para que el operativo se saldara sin incidentes y con todas las pruebas aseguradas.
Investigación abierta por parte de la Guardia Civil
A pesar del éxito inicial, la Guardia Civil mantiene las investigaciones abiertas. El objetivo ahora es rastrear los contactos del detenido para determinar el destino final de la droga y si existía una red de distribución organizada en el sur de Tenerife o en otras islas. La Guardia Civil sospecha que el sirope de cannabis y el rosin interceptados podrían haber tenido como destino clubes cannábicos o puntos de venta minorista en zonas turísticas.
Este nuevo golpe de la Guardia Civil refuerza la seguridad en las zonas rurales de Tenerife, donde el uso de fincas para actividades delictivas es una preocupación creciente. La Guardia Civil recuerda que la colaboración ciudadana y la coordinación con la Fiscalía son herramientas esenciales para mantener a raya el narcotráfico en Santa Cruz de Tenerife.
