La Guardia Civil y la Policía Nacional siguió durante días, «entre cuatro o cinco» jornadas, a los presuntos autores de los robos que estaban sufriendo decenas de vecinos en sus casas en el norte de Tenerife. Tras las primeras pesquisas, se localizaron los vehículos con los que los sospechosos se movían de un municipio a otro.
