

La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha procedido a la investigación de un hombre en Tejeda, Gran Canaria, como presunto autor de un delito de maltrato animal con resultado de muerte. El can, que vivía en condiciones deplorables en los exteriores de una vivienda, falleció tras pasar días encadenado, a la intemperie y sin ningún tipo de protección frente a los factores meteorológicos.
El caso salió a la luz gracias a la intervención de dos senderistas que transitaban por la zona. Al pasar cerca de la propiedad, los excursionistas se percataron de que el animal yacía en el suelo sin apenas moverse. Aunque en un primer momento pensaron que estaba muerto, notaron leves signos de vida y, ante la ausencia del propietario, decidieron actuar de urgencia.
Un rescate agónico que no pudo evitar el final
Los senderistas trasladaron al perro de inmediato a un centro veterinario. Sin embargo, el estado de extrema debilidad del can era irreversible. A pesar de los esfuerzos de los profesionales, el animal falleció poco después de ingresar, víctima de una negligencia prolongada.
Tras el fatal desenlace, los ciudadanos presentaron una denuncia formal en el Puesto de la Guardia Civil de Tejeda, lo que activó al Seprona. Los agentes iniciaron las gestiones para identificar al dueño, un vecino de la zona, quien tuvo que dar explicaciones ante la autoridad sobre por qué el animal se encontraba en ese estado de desamparo.
El temporal de Gran Canaria como factor determinante
La investigación apunta a que el animal sufrió de lleno el reciente temporal que azotó la isla de Gran Canaria. Sin posibilidad de refugiarse y atado con una cadena, el perro quedó expuesto a la lluvia y al frío sin recibir atención alguna.
Para corroborar las causas del fallecimiento, la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) realizó una necropsia detallada. El informe forense es demoledor: la “pobre atención” recibida por el animal contribuyó de forma significativa a su deterioro general y fue el desencadenante final de su muerte.
Consecuencias legales: el Juzgado de Arucas toma el caso
Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Arucas. La legislación española es tajante respecto al abandono y la falta de cuidados básicos que derivan en el fallecimiento de un ser vivo, pudiendo acarrear penas de prisión e inhabilitación para la tenencia de animales.
La Guardia Civil recuerda a la ciudadanía la importancia de denunciar cualquier sospecha de maltrato a través de los teléfonos 062 o 112, subrayando que la omisión de socorro en estos casos puede ser constitutiva de delito.
