

Siete marinos de nacionalidad india se encuentran actualmente en una situación de extrema vulnerabilidad en Tenerife, tras la interceptación el pasado mes de enero del buque United S por transportar 10 toneladas de cocaína.
Mientras seis tripulantes permanecen en prisión preventiva por orden de la Audiencia Nacional, estos siete hombres han quedado en libertad provisional con medidas cautelares al existir indicios de que fueron coaccionados con armas para cargar la droga.
La situación administrativa de estos marinos les impide abandonar la Isla: se les han retirado los pasaportes y tienen la obligación de comparecer semanalmente ante el juzgado.
Sin ingresos, sin conocer el idioma y sin permiso de trabajo, la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) ha denunciado que el caso presenta indicadores internacionales de trata de seres humanos con fines de explotación laboral.
Engaño y coacción armada en alta mar
Según la inspección realizada por la ITF en Canarias, los marinos pagaron 6.000 dólares cada uno a intermediarios en la India para obtener el empleo. Sin embargo, denuncian que nunca recibieron los salarios acordados por la empresa turca Sea Dream Shipping LT.
El relato de los tripulantes, que sustenta su puesta en libertad, detalla que tras cargar sal en Fortaleza (Brasil), el buque fue abordado en alta mar por individuos armados. Estos sujetos les habrían obligado bajo amenaza a participar en el estibado de las casi 10 toneladas de estupefacientes. Además, denuncian que sufrieron la retención de sus medios de comunicación durante la travesía hasta que el barco fue abordado por los GEO a 535 kilómetros de Canarias.
Desalojados del buque por falta de habitabilidad
Tras ser puestos en libertad, los marinos han vivido un periplo habitacional en Santa Cruz de Tenerife:
- Apoyo inicial: La organización Stella Maris les ofreció refugio tras pasar dos noches sin alojamiento en enero.
- Fallo técnico: Se autorizó que pernoctaran en el barco incautado, pero Capitanía Marítima determinó que no era habitable debido a fallos en los generadores y una inundación en la sala de máquinas.
- Desalojo: El pasado viernes 6 de marzo, los tripulantes tuvieron que abandonar definitivamente la embarcación.
Fecha límite: 23 de marzo
Actualmente, los marinos se encuentran alojados de forma temporal en la hospedería de la Casa del Mar de Tenerife. No obstante, esta solución expira el próximo 23 de marzo. Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Santa Cruz, la Autoridad Portuaria y la Comisión de Bienestar del Puerto trabajan para encontrar una alternativa habitacional a largo plazo, aunque no existe todavía una solución confirmada a partir de esa fecha.
Desde la ITF, su coordinadora Luz Baz señala que este caso refleja un “limbo jurídico” donde trabajadores extranjeros quedan a la deriva en un país extraño, sin medios para subsistir y a la espera de un juicio complejo coordinado por la Fiscalía Especial Antidroga.
