El crimen del canónigo emérito de la Catedral de València, Alfonso López Benito, asesinado la noche del 21 de enero de 2024 en el piso de la calle Avellanas que el Arzobispado le había cedido, ya tiene responsable. Miguel Tomás V. N., el único acusado por este asesinato, estableció un plan junto a un acompañante, el autor material del crimen, que jamás fue identificado, con la intención de matar al sacerdote y hacerse con sus objetos de valor.
