

La Policía Nacional ha procedido a la detención de la dueña de la agencia de viajes Aray Tours, ubicada en el sur de Gran Canaria, como presunta autora de un delito de estafa múltiple.
La detención se produce tras la cascada de denuncias interpuestas por decenas de viajeros que, a las puertas del Carnaval, descubrieron que el viaje que habían planeado y pagado para asistir a Los Indianos, en La Palma, era en realidad un engaño.
Según han confirmado fuentes policiales, la detenida permanecerá bajo custodia hasta este viernes, 20 de febrero, cuando está previsto que pase a disposición de la autoridad judicial competente.
Crónica de un engaño a medida
El caso estalló hace apenas unos días, cuando más de una treintena de afectados —en su mayoría residentes en Gran Canaria— denunciaron haber sido víctimas de una “trampa” tejida durante meses. Los clientes habían contratado paquetes turísticos para la cita emblemática del lunes de Carnaval en la Isla Bonita con casi un año de antelación, abonando cantidades que rondaban los 600 euros por persona. El paquete incluía vuelos, traslados y alojamiento en hoteles de Los Cancajos.
Sin embargo, la realidad era bien distinta. A pesar de que la propietaria, identificada como B. A. P., mantenía el contacto con los clientes a través de WhatsApp e incluso enviaba capturas de pantalla de las supuestas reservas, nunca llegó a formalizar los pagos. Al contactar directamente con las aerolíneas y los establecimientos hoteleros, los viajeros confirmaron con estupor que no existía ninguna reserva a su nombre.
Un historial de reincidencia
La indignación de los afectados ha ido en aumento al conocerse que la responsable de Aray Tours no es primeriza en estas lides. La mujer ya contaba con un procedimiento judicial abierto por un falso crucero por el Mediterráneo y otros incidentes similares en los que dejó desamparados a clientes que viajaban a Fuerteventura.
Tras verse acorralada por las reclamaciones, la dueña alegó una supuesta “quiebra financiera” y prometió devolver las cuantías tras la venta de una propiedad, una versión que los denunciantes consideran una maniobra de distracción. Mientras tanto, la presencia digital de la agencia ha sido borrada y su oficina en el centro comercial de San Fernando (Maspalomas) permanece cerrada.
El daño moral: “Sin ahorros y sin polvos talco”
Para muchas familias, el perjuicio económico supera los 2.000 euros por grupo, un dinero que en muchos casos representaba los ahorros destinados a las únicas vacaciones del año. Aunque algunos han logrado costearse un segundo viaje de urgencia para no perderse el desembarco en Santa Cruz de La Palma, la gran mayoría se ha quedado “sin polvos talco y sin dinero”.
La detención de este miércoles supone el primer paso judicial para dirimir las responsabilidades de una estafa que ha reabierto el debate sobre la falta de fiscalización en el sector de las agencias de viajes, donde los profesionales exigen una mayor vigilancia administrativa sobre los seguros de caución y las obligaciones legales de estos negocios para evitar que casos como el de Aray Tours vuelvan a repetirse.
