Bianca Lizbeth Fernández estaba sola en la discoteca de La Bañeza cuando decidió ir al aseo antes de ir a la casa de una amiga. Allí recibió insultos y desprecios que terminaron en una agresión en manada. Bianca ha estado a punto de perder un ojo y llegó a temer por su vida. Hoy ha contado a La Opinion-El Correo de Zamora todo lo que pasó esa noche y la ola de solidaridad y de apoyo que ha recibido tras tener el coraje de denunciarlo tanto pública como legalmente. «He recibido más amor que odio», explica agradecida.
