Todo fue muy rápido, prácticamente en poco más de una hora. El asesinato de Silvia a tiros en plena calle en Zaragoza estuvo precedido por varias señales de alarma durante las primeras horas de la mañana de este fatídico sábado 21 de marzo. Sin embargo, nada pudo ni anticipar ni evitar el fatal desenlace. La víctima perdió la vida sobre las 9.20 horas cuando se disponía a iniciar su jornada laboral en la peluquería que regentaba. Minutos antes del crimen, pasadas las 8.00 horas, fue la propia madre del agresor quien avisó al 112 tras recibir la advertencia de su hijo de que iba a cometer una locura y tenía intención de suicidarse.
