

La Policía Nacional ha asestado un golpe contundente al tráfico de estupefacientes en el Archipiélago. Agentes del Grupo de Estupefacientes de la Comisaría Local de Arrecife han detenido a un hombre de 55 años tras ser interceptado en el Muelle de Los Mármoles (Lanzarote) con un cargamento masivo de droga. En el interior de su vehículo se ocultaban 988 kilogramos de hachís, una cantidad cuyo valor en el mercado ilícito superaría los 1,6 millones de euros.
La intervención se produjo en el transcurso de los controles rutinarios que la Policía Judicial desarrolla de forma habitual en el recinto portuario. Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Canarias, los hechos se desencadenaron cuando los agentes procedieron a identificar al conductor de un furgón que se disponía a embarcar con destino a Gran Canaria.
El nerviosismo delató al conductor
Lo que parecía una inspección de rutina cambió de rumbo cuando el conductor comenzó a mostrar un estado de nerviosismo evidente. Ante las respuestas incoherentes facilitadas a los agentes, los efectivos de la Policía Nacional decidieron realizar un registro mucho más exhaustivo del furgón.
Durante la inspección del área de carga, los agentes localizaron un elevado número de cajas de cartón que resultaron sospechosas. Al abrirlas, confirmaron la presencia de una sustancia estupefaciente distribuida en 24 grandes bultos. Tras el pesaje oficial en dependencias policiales, la cifra final arrojó casi una tonelada de droga, exactamente 988 kilos.
Traslado a Gran Canaria e ingreso en prisión
La investigación apunta a que el detenido pretendía introducir el cargamento en Gran Canaria utilizando las líneas regulares de transporte marítimo. Sin embargo, la vigilancia permanente en el Muelle de Los Mármoles permitió abortar la operación antes de que el furgón abandonara suelo lanzaroteño.
Finalmente, el detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente en Arrecife. Tras analizar la gravedad de los hechos y la cantidad de droga intervenida, se ha decretado su ingreso en prisión provisional a la espera de juicio. La operación se enmarca dentro de la estrategia de seguridad portuaria para blindar las fronteras marítimas de las Islas frente al narcotráfico.
