Cinco horas de torturas y 24 años para depurar responsabilidades. El secuestro de la familia Bolaños y la compleja investigación que le siguió para localizar a sus autores parece llegar a su fin. Solo entrará en prisión Siugzda Daivaras, uno de los cinco encapuchados que el nueve de mayo de 2002 se colaron en la vivienda del empresario José Bolaños, propietario de una cadena de supermercados, en Vecindario y lo torturaron junto a su mujer y su hijo para hacerse con el dinero de la caja fuerte. De los otros cuatro criminales no hay rastro.
