

Un despliegue de emergencia ha sorprendido a vecinos y senderistas en el municipio de Moya, en Gran Canaria. Lo que comenzó como un aviso alarmante por la posible presencia de material explosivo en el interior de una cueva, terminó con la intervención especializada del GEDEX-NRBQ de la Guardia Civil, tras la alerta dada por dos ciudadanos que recorrían la zona.
El suceso se desencadenó cuando dos senderistas, mientras transitaban por caminos forestales del municipio, divisaron en el interior de una cavidad diversos objetos que portaban inscripciones de “peligro”. Ante la posibilidad de encontrarse frente a artefactos con carga explosiva o sustancias peligrosas, los excursionistas actuaron con prudencia y notificaron el hallazgo al Puesto Principal de la Guardia Civil de Santa María de Guía.
Intervención del GEDEX y protocolo de seguridad
De forma inmediata, la Central Operativa de Servicios (COS) de la Comandancia de Las Palmas activó el protocolo correspondiente para este tipo de amenazas. Al lugar se desplazó el Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos y Defensa NRBQ (GEDEX), cuya misión era verificar la naturaleza de los objetos y asegurar el perímetro para evitar riesgos personales o ambientales.
Una vez en el punto exacto, los especialistas adoptaron rigurosas medidas de seguridad y protección individual. Tras realizar una inspección minuciosa del entorno y proceder a la retirada controlada de los elementos sospechosos, se iniciaron los análisis técnicos de urgencia.
Resolución: Material de atrezzo y simulaciones tácticas
Tras los exámenes pertinentes, la Benemérita confirmó que se trataba de una falsa alarma de naturaleza NRBQ. Los objetos analizados no presentaban ningún tipo de riesgo explosivo, químico, biológico ni radiológico. Según detallan las fuentes oficiales, los elementos eran en realidad material de atrezzo utilizado habitualmente en escenografías de eventos recreativos, tales como actividades de airsoft o simulaciones tácticas.
Pese a que el material carecía de carga real, la apariencia de los objetos y las etiquetas de advertencia justificaron plenamente la movilización de los recursos de emergencia. La Guardia Civil ha querido destacar la rápida reacción y la colaboración ciudadana, recordando que, ante cualquier hallazgo sospechoso, la regla de oro es no manipular nunca el objeto y avisar de inmediato a las autoridades.
Este incidente en los montes de Moya subraya la importancia de la responsabilidad en el uso de materiales de simulación en entornos naturales, ya que su abandono puede provocar alarmas innecesarias y el despliegue de unidades de élite destinadas a emergencias reales.
