La investigación sobre el accidente de dos trenes de alta velocidad en la localidad de Adamuz (Córdoba), que dejó 45 muertos, avanza en dos vías, la judicial y la que impulsa la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un órgano independiente pero adscrito al Ministerio de Transportes. La rotura de uno de los raíles centra las pesquisas para saber por qué se produjo el descarrilamiento del tren Iryo, que causó, a su vez, el accidente del Alvia de Renfe.
