

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres venezolanas en Santa Cruz de Tenerife, en una operación que se ha saldado con cinco detenidos y tres víctimas identificadas. La red trasladaba a las mujeres a un piso situado en la zona de La Salle, donde eran obligadas a ejercer la prostitución para saldar deudas de hasta 8.000 euros.
Según ha informado la Policía Nacional, las víctimas eran captadas en Venezuela aprovechando su situación de vulnerabilidad y, una vez que llegaban a Tenerife, quedaban sometidas al control de los integrantes de la organización. Los investigadores han constatado que las mujeres debían permanecer disponibles las 24 horas del día, durante toda la semana, sin posibilidad de rechazar los servicios sexuales que les imponían.
La investigación comenzó en agosto de 2025, después de que una de las víctimas acudiera a dependencias policiales para relatar su situación. A partir de su declaración, los agentes iniciaron una serie de pesquisas que permitieron descubrir el funcionamiento de la organización y localizar el inmueble utilizado para la explotación en La Salle.
Deudas de hasta 8.000 euros para ejercer la prostitución en Tenerife
El entramado criminal captaba a mujeres de origen venezolano que atravesaban situaciones de vulnerabilidad y organizaba su llegada a España. Una vez en territorio español, las víctimas se encontraban con deudas impuestas de entre 4.500 y 8.000 euros, cantidades que debían devolver mediante el ejercicio de la prostitución.
A su llegada a la Isla, eran trasladadas a un piso ubicado en La Salle, en Santa Cruz de Tenerife, donde comenzaba su explotación sexual bajo las condiciones establecidas por los responsables de la red. El supuesto endeudamiento constituía uno de los mecanismos utilizados para mantenerlas sometidas y obtener beneficios económicos de su actividad.
Los investigadores determinaron que los miembros de la organización ejercían un control sobre diferentes aspectos de la vida de las mujeres. Además de gestionar sus cuentas bancarias, se encargaban de publicar anuncios en páginas de contactos, establecer las condiciones de los servicios sexuales y administrar el dinero obtenido.
Las víctimas tampoco podían decidir cuándo trabajar ni qué servicios aceptar, puesto que estaban obligadas a permanecer disponibles durante las 24 horas del día, los siete días de la semana. Este sistema permitía a los presuntos responsables mantener el control de la actividad y de los ingresos generados.
Cinco detenidos y tres víctimas identificadas en Santa Cruz
Tras varios meses de investigación, la Policía Nacional desarrolló un operativo que culminó con una entrada y registro en el inmueble investigado, donde los agentes identificaron a tres mujeres víctimas de explotación sexual y procedieron a detener a cinco presuntos integrantes de la organización criminal.
Durante el registro, los policías intervinieron 8.630 euros en efectivo, además de siete teléfonos móviles, un ordenador portátil, una tableta y abundante documentación relacionada con los hechos investigados. Todo este material forma parte de las diligencias policiales desarrolladas para esclarecer la actividad de la red y determinar las responsabilidades de las personas implicadas.
La operación permitió desarticular el entramado que, según los investigadores, utilizaba la situación de vulnerabilidad de las mujeres para imponerles deudas económicas y someterlas a unas condiciones de explotación sexual.
La información policial no concreta la edad de las víctimas, la nacionalidad de los detenidos ni si alguno de los arrestados ha ingresado en prisión provisional.
Cómo denunciar posibles casos de explotación sexual
La Policía Nacional ha aprovechado esta intervención para recordar la importancia de la colaboración ciudadana en la detección de redes de trata y explotación sexual, especialmente cuando existan indicios de que alguna persona está siendo obligada a ejercer la prostitución.
Cualquier ciudadano que tenga conocimiento o sospechas de actividades relacionadas con la trata de seres humanos puede comunicarlo a través del teléfono gratuito 900 10 50 90 o mediante el correo electrónico trata@policia.es.
Estos canales también están disponibles para las propias víctimas, que pueden ponerse en contacto con las unidades especializadas de la Policía Nacional. La información facilitada se trata de manera confidencial y las comunicaciones pueden realizarse de forma anónima.
