La mujer de 73 años asesinada presuntamente por su nuera, de 36 años, el lunes en el barrio de Pere Garau (Palma, Mallorca) murió por asfixia. La autopsia practicada al cadáver de la víctima ha determinado que, junto a los numerosos golpes propinados a la víctima con un ventilador, el fallecimiento se produjo por aplastamiento. La supuesta asesina, de 90 kilos de peso a pesar de su corta estatura, se habría colocado encima de su suegra, de complexión delgada. Al impedirle respirar, le habría provocado el fallecimiento. Este jueves está previsto que la detenida sea puesta a disposición judicial. Al haber sido trasladada la supuesta autora del crimen a la unidad de detenidos de Son Espases, donde permanece bajo custodia policial, falta determinar si la comisión del juzgado se trasladará allí o bien la arrestada será conducida al juzgado de guardia si así lo autorizan los facultativos.
