

La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha culminado una relevante actuación en materia de resguardo fiscal y salud pública que se ha saldado con la intervención de 3.492 botellas de bebidas alcohólicas, principalmente licores de origen internacional.
Los productos se encontraban almacenados y dispuestos para su inserción en los canales de distribución comercial sin cumplir con los requisitos legales y fiscales obligatorios establecidos por la normativa vigente.
La operación policial ha permitido la inmovilización de un volumen total de 1.674,55 litros de alcohol, cuyo valor económico en el mercado asciende a 44.112 euros.
Este dispositivo se encuentra integrado de forma directa en la ofensiva internacional denominada “Operación OPSON XV”, una campaña global diseñada específicamente para combatir el fraude alimentario y la falsificación de productos de consumo.
Tecnología de escaneo en la inspección de la PAFIF
El desarrollo de la actuación corrió a cargo de los agentes de la Patrulla Fiscal y Fronteras (PAFIF), unidad especializada de la Guardia Civil que procedió a realizar la verificación técnica de los productos almacenados.
Durante el registro del establecimiento, las fuerzas de seguridad emplearon herramientas de escaneo de última generación, lo que permitió determinar con celeridad la presencia masiva de irregularidades.
Los análisis de los agentes especializados confirmaron que una parte sustancial del género carecía de la precinta tributaria obligatoria o, en su defecto, portaba sellos fraudulentos que vulneraban de forma flagrante la legislación fiscal.
Entre las bebidas incautadas destacan variedades específicas como licores de lichi, licores de canela y aguardientes de sorgo de alta graduación, alcanzando este último hasta un 62% de volumen alcohólico.
Todos los lotes presentaban anomalías graves tanto en sus sistemas de precintado como en el etiquetado regulador.
Identificación del investigado y riesgo sanitario
Las diligencias de investigación criminal han permitido la identificación de una persona investigada, quien figura como el máximo responsable del establecimiento de distribución y de la gestión administrativa asociada a la mercancía fraudulenta.
La rapidez en la actuación operativa de la PAFIF facilitó la inmovilización total del lote antes de que las botellas pudieran ser derivadas al mercado minorista y comercios locales.
La falta de controles oficiales y la evasión de los sistemas de trazabilidad suponen un riesgo directo para la salud pública. La ausencia de las precintas legales obligatorias opera como el principal indicador técnico de que los productos pueden haber sido adulterados o fabricados de manera clandestina, lo que implica una potencial peligrosidad por la presencia de composiciones químicas nocivas para el organismo humano en canales de consumo no autorizados.
La Guardia Civil ha ejecutado la incautación cautelar de las botellas, quedando el producto debidamente precintado dentro de las dependencias del propio centro logístico a disposición de las autoridades competentes.
Las actas de denuncia por infracción administrativa a la Ley 38/1992 de Impuestos Especiales han sido remitidas formalmente a la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales de Las Palmas de Gran Canaria para la apertura del correspondiente expediente sancionador.
