La niña solo quería ver el partido aquella tarde de septiembre de 2023. Iba con su madre, su tía y su hermano. Él llevaba una camiseta del Atlético de Madrid. Ella, una del Real Madrid, con el nombre de su ídolo, Vinicius Jr. Estaban los cuatro a la entrada de la puerta 40 del Estadio Metropolitano cuando un grupo de unos cincuenta hinchas radicales del Atlético de Madrid empezaron a «señalar» con el dedo y a «increpar» a la niña y sus acompañantes.
