

La Guardia Civil de Fuerteventura ha procedido a la intervención de un total de 126,15 kilos de atún rojo (Thunnus thynnus), un ejemplar capturado de manera ilícita y que ha derivado en la apertura de expedientes sancionadores por infracciones graves en materia de pesca marítima.
El hallazgo del atún rojo
Los hechos ocurrieron el pasado 18 de abril, durante el transcurso de un operativo preventivo de vigilancia en la costa este de la isla. Según ha detallado la Benemérita en un comunicado oficial, los agentes detectaron un vehículo todoterreno que circulaba por una pista de tierra de difícil acceso próxima al litoral. Al resultar sospechosa su presencia en la zona, procedieron a dar el alto al vehículo para identificar a sus ocupantes.
Al inspeccionar el interior del todoterreno, los agentes descubrieron varios fragmentos de gran tamaño que correspondían a un ejemplar de atún rojo en Fuerteventura recientemente despiezado. Junto a la carne, se hallaron herramientas de corte profesionales y diverso material relacionado directamente con la actividad pesquera de altura.
Indicios de venta ilegal
Durante el interrogatorio inicial, los ocupantes del coche reconocieron haber capturado el ejemplar apenas unas horas antes. Sin embargo, en el momento de la identificación, no pudieron presentar la autorización preceptiva necesaria para la pesca recreativa de esta especie. Cabe recordar que el atún rojo está sujeto a un riguroso control internacional que limita los cupos y las épocas de captura para garantizar la supervivencia de la especie.
Lo que agrava la situación, según las pesquisas de la Guardia Civil, son los indicios de un posible destino comercial de la captura. La normativa vigente en Canarias y el resto de España es tajante: la pesca recreativa tiene prohibida la venta de sus piezas. El hecho de intentar introducir estos 126 kilos en el circuito comercial supone una competencia desleal y un riesgo sanitario, al carecer de trazabilidad oficial.
Sanciones
Tras la intervención, la carne fue trasladada a instalaciones oficiales para su pesaje exacto, marcando los 126,15 kilogramos en la báscula. El ejemplar ha quedado bajo custodia administrativa a la espera de que la autoridad competente determine el destino final del producto y la cuantía de la multa.
Como resultado de la intervención, los agentes procedieron a notificar un total de nueve infracciones administrativas. La Ley de Pesca de Canarias es especialmente estricta con estas conductas, tipificando las sanciones en tres niveles de gravedad que pueden acarrear consecuencias económicas devastadoras para los infractores:
- Infracciones leves: Pueden saldarse con un apercibimiento o multas que oscilan entre los 60 y 300 euros.
- Infracciones graves: Conllevan multas de entre 301 y 60.000 euros.
- Infracciones muy graves: Las sanciones más severas alcanzan cifras de entre 60.001 y 300.000 euros.
La captura del atún rojo en Fuerteventura es una de las actividades más vigiladas por el Seprona y la Guardia Civil debido a la vulnerabilidad de la especie. Las autoridades recuerdan que actuar fuera de la ley no solo conlleva la pérdida de la mercancía y las herramientas, sino sanciones económicas que pueden alcanzar cifras muy elevadas, además de poner en jaque la sostenibilidad de los recursos marinos del archipiélago.
