La Audiencia Provincial ha dictado sentencia. Los padres que mantuvieron a sus hijos aislados durante casi cuatro años en un chalé de Fitoria, un caso bautizado por la propia policía como «la casa de los horrores», han sido condenados a un total de dos años y diez meses de cárcel cada uno por un delito violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y otro de abandono de familia. El fallo les absuelve, sin embargo, de la acusación más grave que les atribuía la Fiscalía, la detención ilegal de sus tres hijos menores, un delito por el que les pedían más de 25 años de prisión.
