La Audiencia Nacional, a petición de la Fiscalía, deja en libertad provisional al peligroso fugitivo polaco que fue capturado por la Policía Nacional en el Sur de Tenerife a mediados de abril, cuando era buscado por las autoridades judiciales de su país, que lo acusan de haber cometido 49 delitos y que puede ser condenado a 485 años de prisión.
