El pasado miércoles, 29 de abril, el experimentado pescador francés Erwan Gléveau salió de su casa de Audierne, en el Finisterre francés, para faenar al pulpo. Su familia dio la voz de alarma al no regresar a puerto y se inició una intensa búsqueda en el país galo. Su embarcación, Santa María Dominic II, apareció este domingo en la costa de El Franco sin que haya rastro alguno de su patrón y único tripulante, de 43 años.
