

Lo que debían ser unas vacaciones tranquilas se ha transformado en una auténtica pesadilla este sábado. Un niño ahogado en Gran Canaria, de tan solo cuatro años de edad, se encuentra ingresado en estado grave tras un accidente ocurrido en las instalaciones acuáticas de un hotel en el sur de la isla. El suceso ha movilizado un impresionante despliegue de medios sanitarios y aéreos, coordinados por el Servicio de Urgencias Canario (SUC), para tratar de salvar la vida del pequeño.
El incidente tuvo lugar en el municipio de San Bartolomé de Tirajana. Según los primeros informes, el niño fue rescatado del agua con signos evidentes de ahogamiento. En un primer momento, fue trasladado en una ambulancia privada a un centro hospitalario cercano en la zona turística, pero la extrema gravedad de su estado clínico obligó a solicitar la intervención inmediata del sistema de emergencias regional.
El operativo de evacuación del niño ahogado en Gran Canaria
Dada la corta edad del paciente y la severidad de los síntomas, el enfermero coordinador del SUC decidió que el traslado terrestre no era suficiente. Se optó por la movilización de un helicóptero medicalizado, el recurso más rápido y equipado para este tipo de situaciones críticas. Esta decisión es fundamental para reducir los tiempos de respuesta y asegurar que el menor ahogado en Gran Canaria recibiera soporte vital avanzado durante todo el trayecto hacia la capital.
La maniobra de aterrizaje de la aeronave generó gran expectación y nerviosismo en la zona. El gestor de recursos del SUC habilitó el aparcamiento de un centro de enseñanza próximo al hospital privado para que el helicóptero pudiera tomar tierra con seguridad. Una ambulancia medicalizada realizó el breve pero vital trayecto desde el centro sanitario hasta la aeronave, donde el equipo médico de vuelo se hizo cargo del niño.
Asistencia en vuelo y llegada al Materno Infantil
Durante el vuelo hacia Las Palmas de Gran Canaria, el menor ahogado en Gran Canaria fue asistido sin descanso por un médico y una enfermera del SUC. Estos especialistas en cuidados críticos pediátricos se encargaron de monitorizar sus constantes y mantener la estabilización respiratoria, vital en cuadros de ahogamiento grave donde el riesgo de secuelas es elevado.
La coordinación entre los diferentes servicios fue milimétrica. Mientras el helicóptero sobrevolaba el litoral canario, el servicio de urgencias pediátricas del Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias ya había sido alertado y se encontraba en situación de prealerta. Al aterrizar en la helisuperficie del centro hospitalario, el equipo médico de guardia esperaba ya al menor para iniciar el tratamiento intensivo necesario.
Seguridad y prevención en las zonas de baño
Esta nueva tragedia en un hotel de Canarias vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los más pequeños en entornos acuáticos. Las autoridades sanitarias y de emergencias reiteran de forma insistente la necesidad de una vigilancia visual directa y constante sobre los menores de edad en las piscinas.
Un ahogamiento infantil puede producirse en menos de dos minutos y en apenas unos centímetros de agua, a menudo sin que se produzcan gritos o chapoteos que alerten a los socorristas o familiares. Por ahora, el pronóstico del menor ahogado en Gran Canaria sigue siendo reservado dentro de la gravedad, y se espera que las próximas 24 a 48 horas sean determinantes para su evolución clínica en la unidad de cuidados intensivos.
