

Agentes de la Policía Nacional han detenido en el municipio tinerfeño de Adeje a dos personas, una mujer y un hombre, por su presunta implicación en varios delitos de hurto, extorsión y estafa.
La investigación comenzó tras la denuncia presentada por una ciudadana a la que le habían sustraído su teléfono móvil en el interior de un establecimiento de ocio de Playa de las Américas. Tras ello, la víctima fue contactada por una mujer, a la que había conocido esa misma noche en el local, quién se ofreció a ayudarle a recuperar el terminal.
Las pesquisas permitieron averiguar que esta mujer actuaba como intermediaria entre la denunciante y un supuesto conocido que presuntamente tenía el dispositivo y que exigía una cantidad de dinero a cambio de devolverle el terminal.
Gracias a las gestiones practicadas por los agentes, fue posible identificar tanto a la mujer que hacía de intermediaria como al varón que intentaba extorsionar a la víctima, consiguiendo recuperar el teléfono móvil sustraído.
Como resultado de la investigación, los agentes vincularon además a la detenida con un procedimiento previo por un delito de estafa continuada denunciado por otra víctima. Igualmente, se obtuvieron indicios de su participación en otros hechos delictivos relacionados con la sustracción de efectos en interior de una vivienda o el uso fraudulento de tarjetas bancarias.
Ante los indicios obtenidos, se solicitó a la autoridad judicial una orden de entrada y registro en el domicilio de la investigada, dando como resultado la intervención de abundante documentación, dispositivos electrónicos, tarjetas bancarias, pasaportes y efectos pertenecientes a terceras personas cuya sustracción había sido denunciada previamente.
El análisis de la documentación bancaria intervenida permitió detectar un patrón reiterado de disposiciones de efectivo y transferencias no autorizadas, incluidas operaciones de elevada cuantía, que habrían ocasionado a las víctimas un perjuicio económico de aproximadamente 285.000 euros.
Un modus operandi reiterado
La investigación ha puesto de manifiesto un modus operandi reiterado, basado en el aprovechamiento de las relaciones personales, acceso a información sensible, sustracción de efectos y uso fraudulento de medios de pago, recurriendo además a terceras personas para la ejecución material de los hechos.
Dado el gran volumen de material intervenido en la entrada y registro domiciliario, la investigación continúa abierta y no se descarta la implicación de la detenida en otros hechos delictivos de la misma naturaleza.
