Jesús Tavira, el empresario de 63 años cuyo cadáver fue descubierto el pasado martes enterrado bajo hormigón a más de dos metros de profundidad en un antiguo aljibe de una casa en la partida alicantina de El Bacarot, recibió más de una docena de puñaladas por diferentes partes del cuerpo, varias de ellas por la espalda.
