

Agentes del Destacamento Marítimo de Fuerteventura, perteneciente al Servicio Marítimo Provincial de Las Palmas de la Guardia Civil, en colaboración con personal del servicio de operatividad y seguimiento de la Reserva Marina, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), a través de la Secretaría General de Pesca, han intervenido un total de 230 kilogramos de pescado procedente de la Reserva Marina de La Graciosa.
Esta intervención se ha producido después de detectar una actividad pesquera ilegal en el interior de este espacio protegido y tras interceptar una embarcación de lista tercera, que no figuraba en el censo de buques autorizados para faenar en dicha reserva, transportando pescado capturado de manera irregular mediante artes de trampa (nasas), cuyo uso está totalmente prohibido, según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.
Al respecto, la Guardia Civil indica que esta conducta supone un incumplimiento de la normativa vigente recogida en la Ley de Pesca de Canarias, ya que la procedencia del pescado vulnera distintos preceptos establecidos en dicha legislación.
En concreto, apunta que es obligatorio disponer de autorización expresa para ejercer la actividad pesquera en la Reserva Marina de La Graciosa, cuya gestión es compartida entre la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias.
Y en lo que se refiere al uso de nasas dentro de la reserva señalan que “está prohibido”, ya que la actividad pesquera en este espacio está “estrictamente limitada a determinadas modalidades”. En concreto, en el caso de la pesca profesional únicamente se permiten artes tradicionales muy concretas, principalmente mediante anzuelos dirigidos a especies específicas, y la pesca recreativa se restringe al uso de caña, cordel o curricán, siempre con la correspondiente autorización previa.
Ante esta intervención, el pescador profesional fue denunciado por diversas infracciones administrativas tras comprobarse que calaba nasas –práctica totalmente prohibida– en zonas como Playa Lambra y Punta La Sonsa, ambas situadas dentro de la reserva.
Además atendiendo a las investigaciones realizadas, el hombre dejaba fondeadas las artes durante varios días, regresando posteriormente para recoger las capturas, a lo que se suma que esta actividad se llevaba a cabo durante la noche, con las luces de navegación apagadas para evitar su detección.
Finalmente la Guardia Civil informa de que dispone del correo electrónico sugerencias@guardiacivil.org como canal de atención al ciudadano y vía para la recepción de informaciones que puedan dar inicio a investigaciones.
La Ley 17/2003 de Pesca de Canarias regula la actividad pesquera en el ámbito autonómico y establece sanciones para las infracciones en zonas protegidas, con multas que oscilan entre los 301 y más de 300.000 euros, pudiendo conllevar además la retirada de la licencia.
Por último, la denuncia administrativa formulada contra el pescador profesional ha sido remitida a la Viceconsejería de Pesca y Agricultura del Gobierno de Canarias para su tramitación.
