La mañana del 23 de abril de 2019, Thomas Handrick planeó una excursión familiar, una caminata para disfrutar junto a Shylvia, Jacob y Jonas, de una jornada en la naturaleza pero en realidad se trataba de plan urdido por Thomas, cuyo matrimonio había hecho aguas. La pareja estaba en trámites de divorcio y no convivían juntos. Él residía en Adeje y su todavía esposa se había marchado a Alemania con los dos hijos. Aquella mañana Shylvia y Jacob fueron asesinados a golpes con una piedra, mientras el pequeño Jonas logró escapar del despiadado ataque de su padre.
