

Las primeras horas de este lunes han comenzado con complicaciones severas para la movilidad en el norte de Tenerife. El centro coordinador de emergencias 112 Canarias ha emitido un aviso urgente informando sobre cortes de tráfico en la TF-12, la vía que conecta el núcleo de San Andrés con La Laguna a través del macizo de Anaga. La presencia de obstáculos imprevistos en la calzada está generando retenciones y una situación de riesgo para los usuarios.
La caída de ramas de gran tamaño sobre la vía, que suele producirse por ráfagas de viento locales o el estado de la vegetación tras las últimas condiciones meteorológicas, ha obligado a intervenir de forma inmediata para garantizar la seguridad vial.
El 112 Canarias informa sobre los cortes de tráfico
La situación a esta hora de la mañana es de circulación interrumpida o muy lenta en los tramos más afectados por la vegetación caída. El 112 Canarias ha sido tajante: se recomienda a todos los conductores que tengan previsto circular por la carretera del Norte entre San Andrés y La Laguna que busquen vías alternativas para evitar quedar atrapados en las retenciones.
Los operarios de Conservación de Carreteras del Cabildo de Tenerife ya se han desplazado a la zona para proceder a la retirada de los restos forestales. Sin embargo, las tareas de limpieza podrían prolongarse, dependiendo de la magnitud de los daños y de la estabilidad de los árboles colindantes. Mientras tanto, la Guardia Civil de Tráfico supervisa la zona para canalizar el flujo de vehículos y evitar accidentes por el efecto sorpresa de los obstáculos en las curvas.
Riesgos en la carretera de San Andrés a La Laguna
La TF-12 es una de las vías con más curvas y desniveles de la isla, lo que hace que cualquier objeto en el asfalto multiplique el peligro de colisión o salida de vía. La caída de ramas no solo bloquea el paso, sino que puede causar daños materiales de gravedad en los vehículos que transiten en ese preciso momento. Por ello, la recomendación de “precaución extrema” no es una sugerencia, sino una necesidad operativa para evitar males mayores.
Los conductores habituales de esta ruta conocen bien la complejidad de Anaga, donde la humedad y el viento pueden debilitar las ramas de los laureles y otras especies autóctonas que flanquean la carretera. En esta ocasión, la acumulación de restos ha sido suficiente para obligar a estos cortes de tráfico en la TF-12, afectando tanto a residentes como a turistas que se dirigen a los senderos de la zona o regresan hacia el área metropolitana.
