Un hombre tapado con una sudadera gris se aproxima a la puerta de un local de apuestas en el barrio de Las Remudas, en Telde. Inclina el cuerpo hacia delante, sigiloso, como con la intención de ver si hay mucha gente en el interior. En la mano carga una maza. Son las 23.18 horas de la noche del jueves y, al descubrir que el salón de juegos estaba prácticamente vacío se atreve a entrar. Detrás del ‘cabecilla’, tal y como puede apreciarse en el vídeo de las cámaras de seguridad, acceden al negocio otras once personas, todas ellas armadas (con mazas o patas de cabra), encapuchadas y con guantes.
