

Los supervivientes del trágico accidente de guagua ocurrido el pasado viernes en La Gomera, que se cobró la vida de un ciudadano británico de 77 años, han roto su silencio describiendo la escena como algo sacado de una “película de terror”.
El vehículo, que transportaba a un grupo de turistas hacia el puerto de San Sebastián de La Gomera para conectar con Tenerife, se precipitó por un barranco de unos 30 metros de profundidad tras salirse de la vía en una curva.
Una pareja de británicos, que ha preferido mantener el anonimato, ha relatado al Daily Mail que en el momento del impacto sintieron cómo “el tiempo se ralentizaba” mientras el vehículo daba al menos dos vueltas de campana. “Tuvimos la suerte de llevar los cinturones puestos, pero cuando se detuvo, nos quedamos colgando boca abajo“, explicaron desde el hotel donde reciben asistencia consular.
Otros pasajeros calificaron la experiencia de “traumatizante” y aseguraron al medio británico que, durante la caída, llegaron a pensar que “todos iban a morir”.
La investigación apunta a un fallo de frenos
Las primeras pesquisas de la Guardia Civil sugieren que un fallo en el sistema de frenado pudo ser la causa del siniestro.
El director insular de la Administración General del Estado, Juan Luis Navarro, ha señalado que el conductor —un hombre de unos 50 años con amplia experiencia en la zona— “intentó luchar” contra el vehículo desde el momento en que detectó el problema técnico.
Actualmente, los agentes analizan la “caja negra” del autocar para determinar con exactitud la velocidad y el comportamiento mecánico antes de salirse de la carretera.
Debido a la gravedad de sus heridas, el conductor aún no ha podido prestar declaración y permanece ingresado en un centro hospitalario de Tenerife.
Las víctimas
El accidente dejó un balance de un fallecido y 27 heridos. Entre los casos más graves se encuentran dos hombres británicos de 73 y 42 años con politraumatismos severos. Por otro lado, los tres menores que viajaban en el grupo ya han sido dados de alta.
Navarro subrayó la importancia del testimonio de la viuda del fallecido, quien viajaba junto a su marido en el momento del impacto y no tuvo conocimiento de su muerte hasta que fue trasladada al hospital.
La Guardia Civil ya ha comenzado a entrevistar a los pasajeros, aunque el director insular matizó que “no todos están en condiciones de cooperar” debido al estado de shock y la gravedad de sus lesiones.
Un punto negro en la carretera
La empresa operadora, La Gomera Tours, ha defendido que el vehículo estaba al día con todas las inspecciones técnicas y que el conductor cubría esa ruta “prácticamente a diario”. Sin embargo, el lugar del accidente ya cuenta con antecedentes trágicos: el año pasado, una mujer de 73 años falleció y otras 11 personas resultaron heridas tras el vuelco de un autobús de línea en el mismo tramo de vía.
Los supervivientes, alojados temporalmente en el Bancal Hotel & Spa bajo apoyo psicológico, consideran un “milagro” haber salido con vida de un vehículo que terminó destrozado contra las rocas tras rodar varios metros por la ladera.
