Alejandro R. H. y María P. T. hace meses que empezaron su relación. Él, de 23 años; ella, de 44, encontraron en el mundo del hampa el nexo perfecto para el amor. Alejandro y María no eran solo pareja sentimental, sino que compartían vínculos laborales especializados –presuntamente– en robar a hombres a los que captaban en aplicaciones de citas. Ahora, han añadido un nuevo pilar a su amor, los antecedentes penales.
