

El Cabildo de Tenerife va a cortar un tramo de la autopista del norte de Tenerife (TF-5), en el punto kilométrico 16, a la altura de Tacoronte y en dirección a Santa Cruz de Tenerife, por la presencia de ramas en la vía como consecuencia de la borrasca Therese que afecta al archipiélago.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha informado en declaraciones a la Radio Canaria recogidas por EFE del cierre de este tramo de la autopista y ha advertido de que las lluvias han dejado las laderas “muy saturadas”, por lo que pueden producirse nuevos desprendimientos en cualquier momento, y ha recomendado evitar carreteras secundarias.
Ha pedido “muchísima precaución” ante los efectos de la borrasca que afecta al archipiélago, que ha dejado intensas lluvias, desprendimientos y daños en carreteras, especialmente en el norte de la isla.
Dávila ha señalado que las precipitaciones han sido “de una intensidad imponente”, con acumulados que han llegado a superar los 167 litros por metro cuadrado, y que han afectado especialmente a zonas como Anaga, Bajamar, Tejina, Tacoronte y el conjunto del norte de Tenerife.
Entre las incidencias más destacadas, ha mencionado imágenes “muy llamativas” en Puerto de la Cruz, donde una guagua quedó atrapada por el agua en un enlace viario y sus ocupantes tuvieron que salir por el techo, así como la evacuación de vecinos de un edificio por problemas estructurales en la costa de Tacoronte.
La presidenta insular ha indicado que varias carreteras presentan desprendimientos de piedras de gran envergadura, como la TF-12, que une San Andrés con Anaga, donde se ha habilitado un carril mientras se retira una roca, así como la vía de Bajamar y otras del norte de la isla.
Respecto a la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Dávila ha indicado que se retiró de madrugada, en torno a las 02.00 horas, tras colaborar en labores de achique de agua y apoyo a los bomberos en municipios como Los Realejos, La Orotava y Santa Úrsula.
La borrasca, ha añadido, mantiene un comportamiento “muy errático”, con nuevas células que podrían dejar precipitaciones en zonas como la Isla Baja.
