El cadáver de María Paloma Bardají Sánchez se halló el 18 de enero de 2026 en el fondo del barranco de La Palomera en Colungo (Huesca). Pero pocos sabían que esta vecina de Barbastro había muerto. Hasta la semana pasada, de hecho, se le daba oficialmente por desaparecida. Era un secreto que guardaba a buen recaudo la Guardia Civil al extrañarle ciertos aspectos que rodearon el levantamiento del cadáver de esta mujer de 53 años. Porque lo que se asemejaba a un suicidio fue evolucionando a un asesinato machista. Tanto es así que, según ha podido saber ahora EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, los investigadores ocultaron la muerte de María Paloma a la mayoría de sus familiares hasta que el pasado viernes se detuvo a su todavía marido, Carlos Víctor S. A., y a su actual pareja sentimental, Juan Julián S. S., en sendos puestos de trabajo.
