Corría el mes de junio de 2020. España estaba tratando de volver a la nueva normalidad. Las noticias las copaban el coronavirus, la desescalada, el principio del fin de la pandemia causada por la Covid-19. Sin embargo, la Operación Promises de la Guardia Civil se coló en los telediarios. Los agentes del Instituto Armado lograban desarticular en Prado del Rey (Cádiz) una red de trata de personas que se dedicaba a captar a jóvenes futbolistas sudamericanos y traerlos a España para prostituirlos.
