La segunda jornada del juicio por el caso de la llamada “casa de los horrores” de Fitoria dejó este miércoles un giro favorable para la defensa de los procesados, un alemán de 53 años y una estadounidense de 48 acusados de mantener encerrados durante casi cuatro años a sus tres hijos menores en este chalé de Oviedo. Los peritos que declararon en la Audiencia Provincial coincidieron en descartar enfermedades mentales graves en los progenitores y en negar que los niños hayan sufrido maltrato por parte de los padres, situando el foco en las secuelas que les ha provocado a los pequeños el aislamiento, el «evidente retraso educativo» que presentan por no haber estado escolarizados y la necesidad de una intervención «asistencial y progresiva» de psicólogos, psiquiatras y servicios sociales para que puedan volver con sus padres y recomponer así la vida familiar.
